“El 201”, club de filosofía de la Universidad del Istmo, celebra su última sesión del semestre con un concurso de postres filosóficos

Publicado el : 20/04/2017
Autor: UNIS
“Los alumnos del club escucharon atentos y divertidos a las explicaciones filosóficas de los postres”

 

El lunes 17 de abril tuvo lugar en la Universidad la última sesión del club de filosofía: “El 201”. En este club participan más de 20 alumnos de todas las facultades de la Universidad que están interesados en profundizar en temas filosóficos y en discutir sobre ellos. Las sesiones ordinarias versan sobre un tema en particular, sobre el cual los alumnos han leído, reflexionado y escrito, y durante la sesión leen sus textos y debaten sobre sus ideas.

Durante la última sesión se discutió el tema de la libertad y se contó con la participación especial de otros profesores de filosofía de la Universidad y del Vicerrector académico, el Dr. José Roberto Hernández. Finalmente, se celebró la primera edición del “Concurso de postres filosóficos”. Los alumnos prepararon y llevaron postres a los que dieron un sentido filosófico y explicaron a sus compañeros el significado del postre.

Dulce Méndez: “La pluma es la lengua del alma”, postre elaborado por la alumna de psicopegadogía, Dulce Méndez

 

Dulce Méndez, alumna de psicopegadogía, explicó que a ella el club le había ayudado a entender la importancia de la palabra, y sobre todo de la palabra escrita. Eso fue lo que intentó plasmar en su postre con unas palabras de Cervantes: “La lengua es la pluma del alma”. Los ganadores del concurso fueron Derick Menéndez y Diego González, de la facultad de Ingeniería, con un postre francés que hacía alusión a dos pensadores franceses y que ellos relacionaron con sus ideas filosóficas. El segundo lugar lo obtuvieron Cristóbal Samayoa e Ingrid Zelaya con sus: “cavecups” o “cupcakes platónicos”.

“El postre de Pili Gómez, alumna de la FEDU, representaba al diálogo como un puente que une a las personas”

 

Comunicación: “Un equipo de alumnos de comunicación llevó unos brownies que representaban las diferencias individuales de los integrantes del club, a la vez que la similitud en el interior”

 

Al terminar la sesión, el Dr. Hernández se dirigió a los alumnos y les insistió en continuar con este tipo de actividades por la gran capacidad de transformación social que tienen. “Son las ideas las que mueven al mundo”, aseguró.

 

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