Experiencia de participar en el Proyecto de BioArquitectura presentada por alumnas de Arquitectura en MoMa.

Publicado el : 08/08/2017

Por Paula Cecilia Escobar y Monica Mariela Coronado Martínez, alumnas de Arquitectura. 

Fuimos convocadas por la Facultad de Arquitectura y Diseño, en nuestra clase de Diseño impartida por el Arq. Eduardo Escóbar. En esa ocasión nos comentó acerca del “Biodesign Challenge” nos explicó el desafío y objetivos del proyecto. Al tener las bases del concurso nos invitaron a participar y aceptamos sin pensarlo ya que era una gran oportunidad que teníamos que aprovechar antes de que fuera demasiado tarde. Solamente podíamos pensar que era una puerta que se estaba abriendo para adquirir una experiencia inolvidable, una oportunidad para ampliar nuestro curriculum y un enorme privilegio para representar a nuestro país y a la Universidad del Istmo ante personas internacionales. En ese momento estábamos muy felices, ya que nos parece que es una gran responsabilidad y honor presentar un proyecto acerca de lo que nos apasiona, motiva.

El proceso de preparación fue largo y de mucho trabajo, pues teníamos que involucrarnos en temas de otras áreas específicas como biología, tecnología, entre otras. El reto más grande fue investigar y tratar de entender el mundo de manera biológica, ya que como arquitectos estamos acostumbrados a ver espacios, decoración, estructuras pero son pocos arquitectos que se enfocan en la biomimesis, biomimetica e involucran la biología a la arquitectura. A pesar de entrar a un mundo desconocido, esta oportunidad amplió nuestras mentes por completo y abrió las puertas a otro mundo pues a través de la investigación.

Para nosotras no fue fácil salir de la zona de confort al principio ya que el tema de biología nunca lo habíamos trabajado pero conforme más ahondamos en la investigación logramos hacer grandes avances en el proyecto. Logramos a dominar el tema con mayor entendimiento al punto que algunas integrantes del equipo estamos considerando estudiar una maestría en biología, descubrimos que la naturaleza tiene la respuesta a muchas cosas y está en la capacidad de nosotros de investigar y aplicar estas soluciones a proyectos arquitectónicos.

Al final, el tema de nuestro proyecto fueron los escarabajos metálicos, los coprófagos, y nos enfocamos en como aplicar su color en la arquitectura ya que este no es a base de pigmentos si no de un color estructural que se da a base de una se creo una estructura nanométrica y con la luz del sol da color.

Esto significa que podría acabar ser una solución al momento de dar color a las paredes o estructuras, al ser un componente orgánico este no contamina. Encontramos una solución para poder un granito de arena y poder disminuir el calentamiento global.

Para esto estudiamos mucho la taxonomía del escarabajo y su nanoestructura en su élitro (alas duras que cubren su torax). Podemos decir que fue una etapa de mucha investigación, en donde consultamos especialistas en Entomología para poder realizar el proyecto. Unimos la arquitectura con la biología logrando resultados sorprendentes.

Al momento de estar viajando a Nueva York , ninguna de las cuatro podíamos creerlo, todo pasó tan rápido que no sentimos los días acercarse. Estuvimos tan enfocadas en trabajar duro, dar lo mejor de nosotras, investigar, ver que material llevarnos que no sentimos los días pasar y cuando menos lo esperábamos ya estábamos subidas en el avión de camino a representar a nuestra ALMA MATER UNIS. Al llegar fue toda una odisea, entre cansancio, nervios y la emoción practicábamos el discurso antes de dormir, mientras desayunábamos, en todo momento. Algunos días, caminamos varias cuadras con el material que llevábamos para montar el stand así como caminamos para llegar al MoMA, pero todas estas anécdotas forman parte de la gran experiencia.

Para nosotras presentar nuestro proyecto ante la comunidad científica y Universitaria del evento fue un reto que logramos cumplir, ya que el jurado eran profesionales científicos de renombre. En el tiempo que realizamos la investigación logramos adquirir el conocimiento necesario para poder desarrollar este proyecto y presentarlo ante la comunidad científica.

Tuvimos la oportunidad de conocer personas de las siguientes Universidades. La Universidad de los Andes, SVA NYC, Pratt Architecture, Royal College of Art, OCAD University, NYU, Univeristy of Minnesota, The New School of Parsons, NYU New York University, University of Pennsylvania, entre otras.

La Universidad depositó su confianza en nosotras para representarlos, así como demostró su apoyo académico a través de la formación que hemos tenido durante estos años. pero sobretodo el apoyo incondicional de nuestro mentor ya que su ayuda fue de suma importancia, él estuvo con nosotros en todo el proceso de preparación, formó parte de la investigación y consiguió personas que nos ayudaron en el tema biológico. Él nos impulsó a pensar en grande, a generar ideas que trasciendan los limites, nos ayudó a descartar temas y enfocarnos en uno que abarcara y solucionara problemas mundiales.

Para nosotras, fue una experiencia increíble que quedará grabada para siempre y podemos decir que dimos lo mejor primeramente para Dios, nuestras familias y la UNIS. Podemos decir con satisfacción y orgullo que así como nosotras, hay guatemaltecos con ganas y deseo de romper límites y sobresalir mundialmente.

Lo único que me queda por decir es que…. ¡Sí se puede!

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