Una clase fuera de lo convencional

Publicado el : 30/01/2017
Autor: UNIS


Por Gabriel Cabrera, estudiante de Derecho

Durante dos semanas, los alumnos de 2do y 3er año de la carrera de Derecho, hemos tenido la oportunidad de contar con un profesor que ha marcado una pauta desmesurada en la UNIS. Su nombre es Santiago Legarre, un profesional que es dedicado, apasionado y más que todo un profesor que tiene una relación cercana con sus alumnos.

En las dos semanas que compartimos, logramos ver las diferentes facetas que tiene. Es exigente, amable, estudioso, educador e incluso tiene un poco de músico. Su trayectoria es de admirar, es abogado graduado de la Universidad Católica Argentina, es doctor en Derecho de la Universidad de Buenos Aires y tiene una maestría en Legal Research de la Universidad de Oxford, entre muchas cosas más.

Su método de enseñanza es completamente distinto a lo que estamos acostumbrados, él se sienta y empieza a hablar, a responder preguntas, a contar anécdotas y lo más importante es que pone al alumno a pensar. Es un método que al principio nos pareció extraño, pero de eso se trata la educación: poner al alumno a pensar y razonar, siendo el catedrático un guía que nos ayuda cuando no entendemos.

Hablaba desde películas, universidades y música, hasta del Auto Safari Chapín y un guía en el lago de Atitlán (que solo le mostró el lago por 15 minutos). Otra cualidad muy interesante era su acento. Si uno no le entendía, no había problema, el Dr. Legarre designó a un traductor del aula que le entendía todo. Bueno, casi todo.

Lo más interesante fue tener esa relación catedrático-alumno que no conocíamos, él era muy cercano a nosotros a pesar de conocernos en tan poco tiempo. Es algo que no estábamos acostumbrados y nos mostró la diferencia que existe entre un catedrático que también se dedica a la abogacía y un catedrático full-time. Un catedrático full-time le pone más empeño a su clase, le dedica más tiempo porque su tiempo está 100 % invertido en la educación de jóvenes como nosotros.

Nos enseñó lo importante que es para la carrera de Derecho que tengamos catedráticos full-time, la abogacía y la cátedra son dos profesiones que se contraponen en un factor muy importante: el tiempo. Un abogado siempre está ocupado y un catedrático también, al juntar estas dos profesiones, se vuelve una balanza donde se debe de elegir a qué se le va a dedicar más tiempo. El abogado tiene en sus manos la seguridad y la estabilidad de sus clientes, pero el catedrático tiene en sus manos el futuro de jóvenes que estén dispuestos a cambiar el país y esa es la responsabilidad y el reto más grande de los catedráticos: egresar de la universidad gente preparada que esté dispuesta a cambiar el país.

Santiago Legarre marcó esa diferencia y en dos semanas nos dio una preparación que vale más que cualquier curso que se imparte en 6 meses. En una entrevista dijo: “la cualidad más importante de un catedrático es la humildad, que tiene una manifestación sobresaliente: la capacidad de pedir perdón en público, reconocer que se equivocó en público. Si uno hace eso, es omnipotente”. Por eso invito al catedrático guatemalteco a ser omnipotente y a preparar futuros abogados que se conviertan en factores que alteren el producto.

Estamos muy agradecidos con el Dr. Legarre por su tiempo, sus enseñanzas y su amistad a lo largo de dos semanas. Esperamos verlo pronto.

 

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