Carta de un Joven al Congreso

Publicado el : 14/03/2016
Autor: UNIS

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A continuación presentamos el discurso completo que nuestro alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad del Istmo presentó a la Comisión Legislativa que está revisando la iniciativa de ley 3896, Ley Nacional de La Juventud:

Buenos días señores diputados:

Mi nombre es Carlos Díaz-Durán, es un gusto para mí poder estar con ustedes hoy en nombre de la organización Jóvenes en Red, para exponer nuestros aportes sobre el Proyecto de la Ley Nacional de la Juventud.

Jóvenes en Red es una organización, conformada, como su nombre lo indica, por Jóvenes interesados por trabajar juntos en pro de una mejor Guatemala.

En las últimas semanas hemos dedicado gran parte de nuestro tiempo al estudio de la iniciativa de ley que hoy nos ocupa.

Como parte del importante sector de la población al que la ley está dirigida, nos sentimos en la obligación de pronunciarnos y alzar la voz en nombre de muchos jóvenes que, como nosotros, saben que esta ley de ninguna forma resuelve los problemas ni satisface las necesidades de la juventud.

La Juventud, entendida como la población comprendida entre los 13 y 29 años de edad, conforma alrededor del treinta y tres por ciento de la población nacional.

Como organización, estamos conscientes de que las necesidades de la población joven son enormes y que por ser la juventud un pilar fundamental de la sociedad se deben tomar acciones para mejorar la situación.

Es por esto que nos preocupa grandemente la creación de esta nueva ley, que realmente no es capaz de generar un cambio ni garantizar resultados beneficiosos para los jóvenes.

Tenemos porcentajes de analfabetismo preocupantes, la escolaridad promedio es de 6º primaria, el acceso a la educación superior es sumamente limitado.

Nuestro sistema de salud está completamente colapsado. Vemos cada vez con más frecuencia que los hospitales no pueden trabajar por falta de insumos.

Año con año se incorporan alrededor de DOSCIENTOS MIL jóvenes a la población económicamente activa que, en su mayoría, para subsistir deben trabajar en la economía informal.

La iniciativa de ley 3896, no es el medio idóneo para mejorar la situación de la juventud. La aplicación de la Ley de la juventud, tal y como fue presentada en la iniciativa y sus enmiendas, no generaría un cambio real en las condiciones de los jóvenes. No facilita la generación de empleos, no facilita una mejora real en el sistema de educación y no beneficia directamente la salud de los jóvenes.

Es más, podría perjudicar el sistema de salud porque el financiamiento de la nueva secretaría podría tener un impacto en el presupuesto del ministerio de salud.

La ley nacional de la Juventud crearía una nueva secretaría que necesitaría de una gran cantidad de recursos con los que el estado no cuenta actualmente. Lo más preocupante es que estos recursos serían utilizados para crear más burocracia y posibles focos de corrupción. El Consejo Nacional de la Juventud cuenta actualmente con un presupuesto de 7.5 millones de quetzales, de los cuales, más del 80% está destinado a gastos administrativos. Se ha hablado de que la secretaría necesitaría alrededor de CUARENTA MILLONES DE QUETZALES para funcionar. Este dinero, al igual que en CONJUVE, sería utilizado en su mayoría para la contratación de personal y costos administrativos. La secretaría vendría a crear políticas que caen bajo la competencia de diversos ministerios como salud, educación y trabajo, por tratarse de una secretaría no podría ejecutar proyectos en temas para los que existe un ministerio específico.

La fuente de financiamiento de una eventual secretaría es sumamente preocupante. En el proyecto de ley se habla de que un mínimo del 10% de lo recaudado por el impuesto al Tabaco pasaría a formar parte del presupuesto ordinario de la Secretaría. Actualmente esos recursos corresponden al Ministerio de Salud, que vive una de sus peores crisis de la historia, debido, precisamente a la falta de recursos.

En las enmiendas presentadas al proyecto de ley, se adicionó también un artículo mediante el cual se pretendía incrementar en un 1% el impuesto sobre la renta sobre utilidades de sociedades para financiar la secretaría. Esta medida no solo no tendría ningún beneficio para los jóvenes, sino que incluso podría causar un gran daño.

Las sociedades anónimas son las principales creadoras de empleo dentro del sector privado. Un aumento en el impuesto sobre la reta podría disminuir la creación de empleos porque haría más cara la operación de las sociedades.

Nos debemos cuestionar ¿Realmente necesitamos una nueva secretaría para la que necesitaríamos recursos que no tenemos?

No necesitamos más instituciones que utilicen una gran cantidad de recursos, muestren pocos resultados y sean potenciales focos de corrupción.

También ha sido objeto de discusión, la educación sexual, se ha pretendido que se establezca la obligación del estado de garantizar la educación integral en sexualidad en un enfoque laico y científico. Una vez más, se pretende escribir nuevamente algo que ya existe, propiciando sobre legislación.

Existen diversas leyes y programas estatales que desarrollan este tema. Se encuentra vigente el decreto 87-2005, Ley de acceso universal y equitativo de servicios de Planificación familiar y su integración en el programa de salud reproductiva, también se cuenta con el Plan Nacional de Prevención de Embarazos en Adolescentes a cargo de Conjuve, que contiene entre sus políticas la educación en sexualidad. Además, cabe resaltar que en el presupuesto aprobado para el año 2016 existe un rubro de 80,000,000 asignado a la prevención del VIH e infecciones de transmisión sexual.

Como organización hacemos un llamado a los diputados a que se den cuenta que el país no se encuentra en las condiciones de financiar más instituciones inoperantes. Que los jóvenes no veríamos ningún cambio real en nuestras condiciones con la aprobación de esta nueva ley y finalmente que no es cierto que los jóvenes queramos esta ley. Como ciudadano al que ustedes representan les pido que no aprueben la iniciativa de ley 3896.

Debemos trabajar por que se cumplan las leyes existentes y por crear leyes que realmente beneficien a la juventud.

Propongo que los diversos sectores trabajemos juntos por lograr cambios urgentes para Guatemala, sigamos apoyando la lucha contra la corrupción para rescatar todos los recursos que estamos perdiendo.

Velemos por un presupuesto que deje de lado gatos innecesarios para que podamos priorizar en las necesidades reales de la juventud.

Luchemos por mejorar las condiciones que permitan una mayor inversión y generación de empleo para los jóvenes.

Exijamos que los jóvenes reciban los 180 días de clases necesarios para mejorar el nivel educativo.

¡Tomemos medidas que realmente beneficien a la juventud tomando en cuenta la realidad nacional!

 

Muchas gracias.

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