Moshé Haelion, su historia en Auschwitz

Publicado el : 08/07/2020

La Universidad del Istmo (UNIS) no vela únicamente porque los estudiantes tengan una experiencia académica de calidad, sino que también puedan crecer como personas. Esto se consigue a través de conferencias y diversas actividades en el curso de Formación Humanística, que amplían la visión de los jóvenes.

La UNIS, junto con el Instituto Yad Vashem, la Comunidad Judía de Guatemala y el Ministerio de Educación, ha aprovechado estos momentos de trabajo desde casa para realizar un webinar con quien es uno de los últimos sobrevivientes de la Shoá. Gracias a los lazos que unen a diversas instituciones, fue posible conectarse en vivo con Haelion y desde sus hogares pudieron conocer de primera mano su testimonio y hacerle preguntas a este sobreviviente de 95 años, residente de Israel. 

 

“Recuerdos en Ladino”

La conferencia comenzó con la presentación de un breve documental titulado “Recuerdos en Ladino”, en la que Haelion relata su testimonio en idioma ladino (también conocido como judeoespañol), lengua que en 2020 pocas personas conocen. La historia de Haelion comienza en Salónica, Grecia. En 1943, los nazis invadieron y controlaron las calles en donde él corrió, jugó y creció. Cuando tenía 16 años, Haelion fue enviado junto con su familia a un campo de exterminio en Polonia. Luego de un viaje de siete días en un vagón de carga, sin comida, sin baño y sin suficiente espacio para todos, los Haelion, junto con otros cientos de judíos, llegaron a Auschwitz.

Al llegar al campo, separaron a las familias. Haelion y su tío se quedaron en el mismo campo mientras que su hermana y su madre fueron enviadas a otro. A Haelion lo asignaron en el grupo de trabajadores de campo. Tenían que cosechar para los oficiales y para sus familias. Trabajaban la tierra polaca para alimentar a soldados alemanes y con el tiempo veían morir a sus amigos y familiares.

Uno de los muchachos que estaba en el mismo grupo de trabajo que Haelion le contó que conocía a una niña que era de la misma parte de Grecia que él. Así que Haelion empezó a intercambiar cartas con ella, utilizando a su amigo como lechuza mensajera. Pero este tipo  de actividades era prohibidas en Auschwitz. Un día, un oficial detuvo al amigo de Haelion, descubrió la carta y lo interrogó. Él confesó que la carta no era de suya. Horas después, Haelion fue capturado y azotado 20 veces. 

El 5 de mayo de 1945, Haelion y los demás prisioneros de Auschwitz fueron liberados por los estadounidenses. “Las personas que podían corrieron hacia los tanques para tocarlos y asegurarse de que eran reales”, comentó Haelion. Pero no todos fueron testigos de cómo los nazis perdieron la guerra. Murieron alrededor de 960,000 judíos, entre ellos la madre y la hermana de Haelion. 

Luego de la guerra, Haelion decidió ir a Israel. Fue ahí donde conoció a su esposa, también sobreviviente del Holocausto. En 1948, Haelion fue reclutado para luchar en el Cuerpo de Artillería, en la guerra de Independencia de Israel. 

 

El poder de la historia

“Con el tiempo me convencí de que debíamos contar lo que pasó en el Holocausto para que no se repita una situación así”, explicó Haelion. Gracias a que comparte su historia a grupos educativos tanto israelíes como de otras nacionalidades, los jóvenes de hoy pueden conocer desde la voz de un testigo lo que ocurrió en Auschwitz. Los asistentes a la conferencia mostraron su interés y entusiasmo a través de numerosas preguntas. “Lo que pasó, ya pasó”, respondió Haelion con tranquilidad cuando se le preguntó sobre cómo pudo encontrar la paz. También explicó que escribir poemas y algún libro le ha ayudado a poner en palabras lo ocurrido. 

Hoy, con el tiempo a sus espaldas, Haelion puede saberse orgulloso guardián de la memoria de sus hermanos. “Les cuento a los jóvenes mis pesadillas en los campos de exterminio”, aseguró. Gracias a testimonios como el suyo, las nuevas generaciones pueden conocer un pasado oscuro y luchar para que nunca se repita.

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